viernes, 19 de septiembre de 2008

Un padre blando (I)


Él recibe la noticia. No tiene ni idea de qué vendrá después, sólo escucha que esta mujer le dice: Serás padre. Y se entera así que llegará un día en que tendrá que ser algo más que lo que hasta ahora ha sido, tendrá que ser, si antes no se va corriendo, un padre.
Es una posición que no es tan apacible en muchos casos. Hay que lidiar, ante todo, con asumir lo que se espera de un padre: que cumpla, que disponga, que garantice, que atempere excesos, que prohíba algunas cosas…
El concepto de “un padre” en psicoanálisis va más allá de la definición que la biología implica, es decir, se trata de una función, de la función paterna. Al decir que es una función se declara que no es patrimonio de nadie en particular, sino que se encarna en determinados sujetos e ideales que la portan, para alguien en específico.
Un “padre” existe incluso, como función, aún en aquéllos casos en los que el verdadero padre está ausente totalmente, o bien si se presenta bajo otras combinaciones actuales en esa ecuación no tradicional que ha devenido la familia actual (monoparental, homosexual, recompuesta, etc)
Y también un padre, según Lacan, es aquello que viene a darle un sentido al deseo que tiene la madre (este deseo de otra cosa que no se satisface completamente con el niño, este deseo indescifrable, inexplicable, caprichoso) y que está representado como una incógnita para el niño. Es un alivio cuando el niño puede encontrarle significación y cauce a esta incógnita. De esta manera, y a partir de entonces, se marca para el pequeño el camino por el cual la Ley (del padre, aquello en lo que la mujer-madre está interesada) puede articular que este sujeto a su vez inscriba su propio deseo…
Pero el padre de hoy, en la sociedad de nuestros días no es por lo general aquel padre antiguo, sabio y garante que portaba la ley, y enarbolaba el ideal de cumplimiento de una paternidad victoriana y recia… Ahora, en su declive, tiene más que ver con el suave amigo, con el compañero, el cómplice que comprende y acompaña al niño en los avatares de la vida, el que enseña sin imposición.
Y si ya el padre de las grandes prohibiciones, el de la ley intachable ya no se ve más en estos pobres tipos que visten al hijo cada mañana y le dan consejos, ¿dónde se encarna la función del padre autoritario? ¿Acaso en las instituciones de la justicia, en el saber científico- incuestionable, en las instancias sociales de una democracia acéfala?
El martes próximo daré una conferencia en la Alianza, sobre la particularidad de la clínica psicoanalítica (si se animan, si se interesan, si se encuentran en la ciudad, están invitados). Mi propio padre me anuncia que asistirá, y descubro que su presencia allí me inquieta más que la de todos los desconocidos que acudirán.
Por último, nunca dejan de asombrarme ciertas frases de los mexicanos, por ejemplo, aquí lo que está muy bueno y deseable es algo que está “padre”, que está “padrísimo”. Y siempre que lo oigo me resuena su reverso, tal como lo decimos en Cuba para indicar todo lo contrario: “Eso está de madre”…

9 comentarios:

ACRey dijo...

Interesante Verónica.
Si tuvieses la conferencia en Madrid, podría verte.
Sería curioso que escribieses otro post referido a la madre, donde seguro al final acabarías "Padremente"
Un abrazo¡

Verónica dijo...

Gracias, Acrey. A mi me sigue pareciendo muy asombroso que aqui sea padre lo bueno. Como si se quisiera seguir sosteniendo a la figura del padre, a toda costa, con esa identificacion con lo muy bueno.
Veré que hago con la madre, buena idea.
Muchos saludos para ti,
Verónica

Salva dijo...

Molto interessante Veronica.
Mi interesserebbe saperne di piu´. Un argomento davvero profondo.

Un abbraccio,
Salva

Gerardo Fernández Santamaría dijo...

Verónica, suerte en la conferencia. ¡Queremos una transcripción!
Saludos.

Yoana dijo...

Pues si que me gustaría acudir a tu conferencia. El tema del padre me parece crucial, y hace tiempo que me pregunto que pasará con estos nuevos tipos de familias, donde hay dos padres o dos madres, como suplen la figura que falta, el tradicional "role model". Me gustaría como dice tu colega Gerardo ver una transcripción de tu conferencia.

Lo de padrísimo en contraposición a nuestro "de madre" me ha hecho recordar que mis compañeros de trabajo en Cuba cuando llegaba el día de cobro decían: hoy es el día del padre, porque los demás son "de madre".

Suerte y éxitos. Un saludo,

Rosa

Ernesto Menéndez-Conde dijo...

Querida Veronica:
Me ha gustado mucho tu nuevo post sobre la figura del padre y tu observacion sobre el debilitamiento de la figura paterna en las sociedades actuales. No se si sea adecuado pensar que en los creadores y artistas que se admiran pueda existir alguna reminiscencia de la imagen paterna. Es una idea que se me ocurre ahora, muy improvisadamente.
Por cierto, me sumo a los demas que desearian que publiques algo de tu conferencia. Y mucha suerte. Me imagino que sea una presentacion muy instructiva, como los posts que sueles publicar aqui.
Saludos,
Ernesto.

Verónica dijo...

Muchas gracias, Salva, Gerardo, Rosa y Ernesto. Vere como podre poner algunos fragmentos de la conferencia, poco a poco.
Rosa, tambien me parece interesante profundizar mas en lo de las nuevas combinaciones paternales de hoy en dia. En esencia, confio en que "un padre" como funcion, va mas alla del personaje hetero tradicional, y que puede transmitirse mas o menos sin grandes dificultades a los hijos el cumplimiento de esta paternidad, del cariño y la responsabilidad. Es todo un tema a debatir.
Ernesto, podría pensarse quizas que ciertas personas toman a figuras tanto artisticas, cientificas, o relevantes en algunas areas, como modelo de respeto, admiracion, lugar de intachabilidad, etc, y esto pudiera conservar el resplandor de la arcaica figura paterna, pero esta vez, seria una figura, por supuesto, ya elegida a cincel, un padre a medida de los propios intereses y afinidades...
Muchos saludos para uds,
Verónica

Bauta dijo...

Muy interesante Verónica.
Ahora leyéndote caigo en cuenta además, de que con tan solo añadirle el título de “puta” a la madre en cuestión, se logra cambiar completamente la dirección de la frase.
En España por ejemplo: De puta madre = Gozo extremo.
Serán estos solo caprichos de la lengua?
Saludos!

Verónica dijo...

Hola, Bauta! Pienso que si, que quizas solo se trate de caprichos de la lengua... Interesante, de todos modos, estas variaciones. Seguramente se nos ocurriran otros ejemplos. Te has fijado que casi con solo mencionarle la madre a alguien se le puede insultar?
Saludos,
Verónica